martes, 20 de enero de 2009

¡Eh, tú, Armónica! Hasta que llegó su hora

Hasta que llegó su hora es un Spaghetti-Western protagonizado por “una cara” Charles Bronson y realizado y escrito por el gran Sergio Leone; escrito con la colaboración de Bertolucci.
Un acomodado terrateniente vive con su familia en un rancho en el medio del más árido desierto. Esperan a una mujer, que ha de ser la nueva esposa y madre. La cual llega esa misma mañana en el primer tren. Pero ella nunca los llegará a ver ya que una banda de pistoleros acaba con la vida del acaudalado y su familia.
En ese mismo tren llega un pistolero solitario y su harmónica con sed de venganza (Bronson). Ese sentimiento será compartido por la viuda, una estupenda Cardinale, lo que llevará a Bronson a enfrentarse con el villano.
La película cuenta con alguna de las mejores escenas del género que, desgraciadamente, se mezclan con momentos de sentimentalismo barato y sopor causado por su larga duración.
Imborrable el sonido de la armónica de Bronson. Lástima que no escogieran a Eastwood para el papel principal.

TITULO ORIGINAL C'era una volta il west (Once Upon a Time in the West)
AÑO 1968
DURACIÓN 165 min.
PAÍS Itália
DIRECTOR Sergio Leone
GUIÓN Sergio Leone, Dario Argento, Bernardo Bertolucci
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Tonino Delli Colli
REPARTO Henry Fonda, Charles Bronson, Claudia Cardinale, Jason Robards, Gabriele Ferzetti, Frank Wolff, Woody Strode, Jack Elam, Lionel Stander, Paolo Stoppa, Keenan Wynn
PRODUCTORA Paramount Pictures

lunes, 19 de enero de 2009

Anoche soñé cómo te mataba

Anoche, cuando estaba en la cama acurrucado, buscando el sueño, en esa duermevela que precede al sopor, pensaba como podría matarte. Voy a por ti cabrón. Sé dónde vives. Conozco tus movimientos. Ayer tuve tu nuca a tiro.
En el calor de mi cueva pensaba como podría hacerte más daño. De hecho, no quiero matarte. No me considero un gilipollas y no quiero ir entre rejas. Aunque tal y como están las cosas, solo estaría 10 años o así. Eso si llego a entrar.
Solo quiero que sufras.
Hacerte daño. ¿Cómo podría dolerte más?
Iré a tu casa. Siempre coges tu mierda de coche porque eres un maldito perro hijo de la gran puta. ¡Te odio! Esperaré a que salgas. Me acercaré y reventaré uno de los cristales del coche para hacer que salgas.
Ja ja ja, te vas a cagar solo con el ruido del golpe y como los cristales de la ventana saltan en tu maldita cara de simio. Pero eso no va a ser nada con lo que te espera.
Te haré salir del coche y te reduciré en el suelo. Puedo hacerlo. Sabes que puedo hacerlo. Pondré mi pie en tu cuello, apretándote la yugular para que no puedas hacer nada.
Tengo un palo preparado. Lo has visto cuando te he sacado del coche. Has abierto los ojos como una perra a punto de ser degollada.
Estoy disfrutando con esta mierda.
Estas como Cristo en la cruz. Tumbado boca abajo en el asfalto. Resoplando por tu vida. ¡Voy a reventarte!
Con el palo aplasto tu mano. Con todas las fuerzas que me da la ira y el odio que te tengo.. Ahora parece una masa informe. Sin huesos, morada. Tú te retuerces de dolor de una forma lamentable. Eres despreciable. Lloras como una nena. En ningún momento has intentado revolverte y contra atacar. Yo esperaba que lucharas conmigo un poco, poderte mirar a los ojos mientras te vencía.
No has hecho nada de eso. Me has decepcionado, pedazo de mierda. Me has arrebatado la satisfacción de la lucha. No vales nada. ¡Me debes mi lucha! La quiero. Solo por eso debo hacerte más daño. Es justo. Me lo debes.
Voy a reventarte la otra mano, lo mismo que la otra. Es raro y excitante ver cómo puedo destrozarte. Estoy cambiando tu forma física. Tu contorno.
Como ves no estoy dándote una paliza indiscriminada. Soy selectivo. Dos golpes. Dos manos rotas. Rotas no, destrozadas. Ese era el objetivo y lo he cumplido.
Sonrío en la cama. Es casi un orgasmo. Los golpes se repiten en mi cabeza y por cada golpe siento una punzada en mis tripas. Negras. Calientes
No me preocupan las sirenas. No me preocupa nada. Como si fuera Álex, al lado del canal, rodeado de mis drugos, escuchando una música celestial.
Voy a por tí, basura.

martes, 13 de enero de 2009

Com fer un bon arros caldos amb llamàntol

Per a 4 persones
1 ceba mitjana
2 alls
2 tomàquets grandets
300 g de cloïssa (rossellona o podeu afegir-hi una de mes grossa)
1 sèpia negre (que us la rentin i us guardin la bossa de la salsa- que es l'estomac)
4 tasses de cafè plenes d'arross (de lo Delta si pot ser)
1 llamàntol grandet
2 l de brou de peix (podeu fer servir el que ve preparat en tetra Bric o fer-lo vosaltres) safrà (o colorant alimentari), sal



En una olla petita poseu les cloïsses (podeu tindre-les unes hores abans amb aigua i una mica de llimona o sal perquè treguin la sorra que poden tindre dins) i afegiu aigua fins que cobreixi i una mica mes. Fins que arranqui el bull i les cloïsses s'obrin. Desprès, coleu les closes i refredeu-les a l'aixeta. Separeu la part que no té carn i les reserveu la que si en té.



Talleu el llamàntol en 4 parts (les pinces i desprès el cos a la meitat, verticalment. Trenqueu una mica la closca de les pinces o feu-l'hi 2 talls, amb compte de no agafar un dit. Poseu-lo a una paella gran amb una mica d'oli a foc viu fins que la carn sigui rossa, però no del tot fet. Un o dos minuts. Retireu el llamàntol a part.



A foc mig, poseu a la paella la sèpia tallada a daus, amb la bossa de la salsa, tot vigilant que no s'apegui massa la salseta, afegiu un polsim de sal i tapeu la paella uns 4-5 minuts fins que tingui un color daurat. Retireu la sèpia en un lloc diferent al llamàntol.



Talleu ben finet la ceba i l'all i ho fiqueu amb el suquet que hi ha de la sèpia fins que es faci. Ajunteu el tomàquet ratllat amb una miqueta de sal. deixeu que redueixi, vigilant que no s'agafi. Jugueu amb el foc segons com s'agafi.



Afegiu la sèpia i remeneu mig minut mes. Quan tot lligui una mica poseu l'arros i el remeneu una mica amb el sofregit i la sèpia. Quan comenci a agafar-se una mica poseu-hi el brou de peix (es recomanable que estigui calent o del temps. Si el teniu a la nevera, deseu-lo una estona abans).Ha de cobrir l'arros com un dit i mig. Afegiu una mica de safrà o colorant.



Ara deixeu a foc mig que bulli 10 minuts tot controlant que el bull sigui igualat per tota la paella.Als deu minuts afegiu les cloïsses i el llamàntol. Poseu-ho de forma bonica per a la presentació.Corregiu la sal i espereu 10 minuts mes. Si va curt de brou afegiu una miqueta.Apagueu el foc i deixeu reposar tapat un minut.



Espero que vagi de gust!

lunes, 12 de enero de 2009

PR-C 164 Sant Pere Màrtir-Turó Rodó

Sant Pere Màrtir-Turó Rodó
2h
Dificultad baja
Seguir indicaciones PR-C164










domingo, 11 de enero de 2009

El placer de cagar sin prisas

Estoy desocupado. Acabo de empezar la universidad pero no tengo putas ganas de hacer nada. Además es invierno y parece que la parte más jodida.
Esta tarde, caminando por el barrio y mientras acompañaba a mi novia a casa iba pensando en el gusto que da cagar sin prisas. Por si alguno de vosotros nunca ha experimentado este placer, os contaré en que consiste y, lo más importante, lo que hay que hacer para llegar al clímax marronoso.
Para poder cagar sin prisas hay que estar en el paro, ser estudiante o funcionario administrativo de hospital público. Quizás las putas fuera de servicio, los vigilantes nocturnos o porteros suplentes (de fútbol, porque los otros, los de “hola buenos días”, han pasado a mejor vida). Si cumples este requisito sigue leyendo, sino, haz algo para remediarlo, ¡mueve el culo!
Y de eso se trata, ¿no? Total, que cuando sientes que te llega la mierda al ojete piensas: No tengo nada que hacer, así que me pillo algo de leer y me voy al lavabo. Bueno, esas cosas no se piensan, es como instinto.
Los tíos estresados no siempre cagan cuando quieren. Cagan cuando les dejan. No van porque aún no han terminado un email. Porque van en el coche, en medio de un atasco. Porque el jefe quiere el informe antes de media hora y mil mierdas varias. Seguro que si tú eres un tío estresado podrás añadir mil y una cosas a esa lista.
Yo, personalmente, prefiero llevarme el libro que esté leyendo en esos días. Hoy se trata de “El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco” de Bukowski. Un gran amante de fabricar cerotes. Vosotros, escoged la lectura que más os guste. Conozco gente que utiliza revistas. El jueves es un buen amigo de giñada. Aunque el caso más extremo que conozco y que yo mismo he utilizado alguna vez, es coger el primer folleto publicitario que tengas a mano. Propaganda del buzón. Eso sí, hay clases de propaganda. Es realmente satisfactorio cagar hojeando un catálogo de juguetes en época navideña o cualquier catálogo de una gran superficie, viendo jamones o la colección de escoceses de oferta esta semana. Ya os digo, vosotros mismo. Yo me quedo, si puedo elegir (que puedo, para eso soy un tío sin ocupación), con mi Bukowski.
Aparte de la lectura, has de crear un clima adecuado. Prohibidas las visitas al baño. Nada de interrupciones. Luego tienes que tener una temperatura adecuada. Yo enciendo el calefactor nada más sentarme en el trono.
Mientras lees dejas de pensar en el objetivo de tu excursión al baño. Dejas de pensar que estas ahí para soltar toda la mierda que pide paso a través de tus intestinos, asomando por el ojete. Estás concentrado en que el comisario Méndez se está tomando un carajillo en el barrio chino o que Spud se ha colado en el campo de los Hearts para ver el derbi y te olvidas de hacer fuerza………………ESTO ES IMPORTANTE…………..……………………………………………………..…….NO SE PUEDE HACER FUERZA…………….………………………………..…………………………..…...Eso es básico. Para que leches vas a hacer fuerza, sino tienes nada que hacer en cuanto acabes de limpiarte el culo. Hay que pensar un poco. Yo no le encuentro gusto ninguno al cagar con prisas y apretando. Eso es como la eyaculación precoz de la mierda. Pero en este caso, si descargas rápido, la taza del wáter no te mira como si fueras un desecho humano y se da la vuelta en la cama.
Hay que cagar sin fuerza, por si no ha quedado claro. Línea tras línea el zurute se acerca al final del camino. Y en esos breves instantes, cuando la tortuga asoma la cabeza se siente gustillo. Vale que es tu ojete y tu zurute, pero por eso mismo, al ser solamente tuyos, te dan el derecho de hacer lo que quieras con ello. Y mejor sacarle algo antes de que tires de la cadena.
A veces, si la mierda ha sido acumulada tras varios días, ese gustillo puede producirse varias veces. Depende del número de chorizos, claro. Pero ojo, ahora no vayáis a aguantaros las ganas, porque eso querrá decir que estáis estresados.

sábado, 3 de enero de 2009

El frare caputxí

Aquest Nadal he rebut, de forma indirecte (li he pres al meu pare), un regal molt original i que m’ha fet il·lusió.
Es tracta del frare caputxí que prediu el temps.
“Quin temps farà demà? El frare t’ho ben dirà. La vareta amb atenció cada dia observaràs. Si cap amunt s’enlaira, temps sec et trobaràs. Si cap avall assenyala, pluja segura tindràs. I mira-li bé la caputxa si en sortir no et vols mullar.”
El mecanisme es senzill però curiós. Un pel de cavall, que s’estira o s’arronsa segons el grau d’humitat de l’ambient provoca que el frare pugi o baixi la ma i la caputxa. De vegades, el temps es predit amb molta antelació, no només 24 abans.
Fabricat per TOTIDEAS, a Mataró.