Estoy desocupado. Acabo de empezar la universidad pero no tengo putas ganas de hacer nada. Además es invierno y parece que la parte más jodida.
Esta tarde, caminando por el barrio y mientras acompañaba a mi novia a casa iba pensando en el gusto que da cagar sin prisas. Por si alguno de vosotros nunca ha experimentado este placer, os contaré en que consiste y, lo más importante, lo que hay que hacer para llegar al clímax marronoso.
Para poder cagar sin prisas hay que estar en el paro, ser estudiante o funcionario administrativo de hospital público. Quizás las putas fuera de servicio, los vigilantes nocturnos o porteros suplentes (de fútbol, porque los otros, los de “hola buenos días”, han pasado a mejor vida). Si cumples este requisito sigue leyendo, sino, haz algo para remediarlo, ¡mueve el culo!
Y de eso se trata, ¿no? Total, que cuando sientes que te llega la mierda al ojete piensas: No tengo nada que hacer, así que me pillo algo de leer y me voy al lavabo. Bueno, esas cosas no se piensan, es como instinto.
Los tíos estresados no siempre cagan cuando quieren. Cagan cuando les dejan. No van porque aún no han terminado un email. Porque van en el coche, en medio de un atasco. Porque el jefe quiere el informe antes de media hora y mil mierdas varias. Seguro que si tú eres un tío estresado podrás añadir mil y una cosas a esa lista.
Yo, personalmente, prefiero llevarme el libro que esté leyendo en esos días. Hoy se trata de “El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco” de Bukowski. Un gran amante de fabricar cerotes. Vosotros, escoged la lectura que más os guste. Conozco gente que utiliza revistas. El jueves es un buen amigo de giñada. Aunque el caso más extremo que conozco y que yo mismo he utilizado alguna vez, es coger el primer folleto publicitario que tengas a mano. Propaganda del buzón. Eso sí, hay clases de propaganda. Es realmente satisfactorio cagar hojeando un catálogo de juguetes en época navideña o cualquier catálogo de una gran superficie, viendo jamones o la colección de escoceses de oferta esta semana. Ya os digo, vosotros mismo. Yo me quedo, si puedo elegir (que puedo, para eso soy un tío sin ocupación), con mi Bukowski.
Aparte de la lectura, has de crear un clima adecuado. Prohibidas las visitas al baño. Nada de interrupciones. Luego tienes que tener una temperatura adecuada. Yo enciendo el calefactor nada más sentarme en el trono.
Mientras lees dejas de pensar en el objetivo de tu excursión al baño. Dejas de pensar que estas ahí para soltar toda la mierda que pide paso a través de tus intestinos, asomando por el ojete. Estás concentrado en que el comisario Méndez se está tomando un carajillo en el barrio chino o que Spud se ha colado en el campo de los Hearts para ver el derbi y te olvidas de hacer fuerza………………ESTO ES IMPORTANTE…………..……………………………………………………..…….NO SE PUEDE HACER FUERZA…………….………………………………..…………………………..…...Eso es básico. Para que leches vas a hacer fuerza, sino tienes nada que hacer en cuanto acabes de limpiarte el culo. Hay que pensar un poco. Yo no le encuentro gusto ninguno al cagar con prisas y apretando. Eso es como la eyaculación precoz de la mierda. Pero en este caso, si descargas rápido, la taza del wáter no te mira como si fueras un desecho humano y se da la vuelta en la cama.
Hay que cagar sin fuerza, por si no ha quedado claro. Línea tras línea el zurute se acerca al final del camino. Y en esos breves instantes, cuando la tortuga asoma la cabeza se siente gustillo. Vale que es tu ojete y tu zurute, pero por eso mismo, al ser solamente tuyos, te dan el derecho de hacer lo que quieras con ello. Y mejor sacarle algo antes de que tires de la cadena.
A veces, si la mierda ha sido acumulada tras varios días, ese gustillo puede producirse varias veces. Depende del número de chorizos, claro. Pero ojo, ahora no vayáis a aguantaros las ganas, porque eso querrá decir que estáis estresados.
Esta tarde, caminando por el barrio y mientras acompañaba a mi novia a casa iba pensando en el gusto que da cagar sin prisas. Por si alguno de vosotros nunca ha experimentado este placer, os contaré en que consiste y, lo más importante, lo que hay que hacer para llegar al clímax marronoso.
Para poder cagar sin prisas hay que estar en el paro, ser estudiante o funcionario administrativo de hospital público. Quizás las putas fuera de servicio, los vigilantes nocturnos o porteros suplentes (de fútbol, porque los otros, los de “hola buenos días”, han pasado a mejor vida). Si cumples este requisito sigue leyendo, sino, haz algo para remediarlo, ¡mueve el culo!
Y de eso se trata, ¿no? Total, que cuando sientes que te llega la mierda al ojete piensas: No tengo nada que hacer, así que me pillo algo de leer y me voy al lavabo. Bueno, esas cosas no se piensan, es como instinto.
Los tíos estresados no siempre cagan cuando quieren. Cagan cuando les dejan. No van porque aún no han terminado un email. Porque van en el coche, en medio de un atasco. Porque el jefe quiere el informe antes de media hora y mil mierdas varias. Seguro que si tú eres un tío estresado podrás añadir mil y una cosas a esa lista.
Yo, personalmente, prefiero llevarme el libro que esté leyendo en esos días. Hoy se trata de “El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco” de Bukowski. Un gran amante de fabricar cerotes. Vosotros, escoged la lectura que más os guste. Conozco gente que utiliza revistas. El jueves es un buen amigo de giñada. Aunque el caso más extremo que conozco y que yo mismo he utilizado alguna vez, es coger el primer folleto publicitario que tengas a mano. Propaganda del buzón. Eso sí, hay clases de propaganda. Es realmente satisfactorio cagar hojeando un catálogo de juguetes en época navideña o cualquier catálogo de una gran superficie, viendo jamones o la colección de escoceses de oferta esta semana. Ya os digo, vosotros mismo. Yo me quedo, si puedo elegir (que puedo, para eso soy un tío sin ocupación), con mi Bukowski.
Aparte de la lectura, has de crear un clima adecuado. Prohibidas las visitas al baño. Nada de interrupciones. Luego tienes que tener una temperatura adecuada. Yo enciendo el calefactor nada más sentarme en el trono.
Mientras lees dejas de pensar en el objetivo de tu excursión al baño. Dejas de pensar que estas ahí para soltar toda la mierda que pide paso a través de tus intestinos, asomando por el ojete. Estás concentrado en que el comisario Méndez se está tomando un carajillo en el barrio chino o que Spud se ha colado en el campo de los Hearts para ver el derbi y te olvidas de hacer fuerza………………ESTO ES IMPORTANTE…………..……………………………………………………..…….NO SE PUEDE HACER FUERZA…………….………………………………..…………………………..…...Eso es básico. Para que leches vas a hacer fuerza, sino tienes nada que hacer en cuanto acabes de limpiarte el culo. Hay que pensar un poco. Yo no le encuentro gusto ninguno al cagar con prisas y apretando. Eso es como la eyaculación precoz de la mierda. Pero en este caso, si descargas rápido, la taza del wáter no te mira como si fueras un desecho humano y se da la vuelta en la cama.
Hay que cagar sin fuerza, por si no ha quedado claro. Línea tras línea el zurute se acerca al final del camino. Y en esos breves instantes, cuando la tortuga asoma la cabeza se siente gustillo. Vale que es tu ojete y tu zurute, pero por eso mismo, al ser solamente tuyos, te dan el derecho de hacer lo que quieras con ello. Y mejor sacarle algo antes de que tires de la cadena.
A veces, si la mierda ha sido acumulada tras varios días, ese gustillo puede producirse varias veces. Depende del número de chorizos, claro. Pero ojo, ahora no vayáis a aguantaros las ganas, porque eso querrá decir que estáis estresados.
Jajaja! Te olvidaste lo de ojear la parte trasera del champú o llevarte la nintendo DS, cagar mientras juegas al Mario es mucho más placentero!
ResponderEliminarGrande este post. La verdad es que yo voy a lo que voy. Jamás leo nada. Si acaso me tiro un rato mirando los dibujos de las baldosas, inventándome caras o figuras. Una de ellas me ha dicho que queme mi casa. Adiós.
ResponderEliminarPues yo no hago ni pizca de fuerza, va escurriendo el bulto a su aire, dejo que aprecie el olor a labanda que tengo colgado en el borde del "trono" y así el solito, (el primero) va envolviéndose en el embrujo y es como si viendo lo divino del viaje acaba llamando a sus hermanitos pequeños, que esperan apretaditos pero deseosos de salir
ResponderEliminarOye que raro lo tienes esto
ResponderEliminarMuy bien, cagar sin prisas y sin hacer fuerza. Añadiría que, cuando acabas, hay que mirar la mierda y despedirse de un ser entrañable que se va. Esos estresados que dice Buko vacían la cisterna sin mirar la mierda. Bien, os dejo una poesía:
ResponderEliminarEl sábado fui a cagar
y cagué un montón de mierda.
¡A esto se le llama cagar!
Y no esos cagones de mierda
que dicen que van a cagar
y no cagan ni una mierda.